Los combates de Cañizal y la Marcha Paralela. Dos acontecimientos de la Guerra de la Independencia Española.

Salvo una batalla perdida, no hay nada tan triste como una ganada” (Arthur Wellesley. Duque de Wellington).

En la medida en que se profundiza en el estudio de la Guerra de la Independencia Española dos hechos llaman la atención: en primer lugar los numerosos combates que se dieron en distintos lugares del territorio peninsular  -y que solamente son conocidos por los historiadores que se ocupan del conflicto bélico- y en segundo lugar la presencia de soldados de distintas naciones de Europa en uno u otro bando.

Situémonos. Julio de 1812. El ejército francés lleva 4 años ocupando la Península Ibérica. Tras los éxitos de las fuerzas españolas en los inicios del conflicto -batalla del Bruch, batalla de Bailén – , el mismo Napoleón se hace cargo de la situación y entra con la Grande Armée en el otoño de 1808, afianzando en el trono español a su hermano José y culminando un proceso de ocupación que tiene su punto álgido en el año 1812.

Una serie de sucesos van a tener lugar en dicho año que supondrán un punto de inflexión en la marcha de los acontecimientos y que culminará con la expulsión del rey José Bonaparte y la retirada del ejército francés. Entre estos acontecimientos la Batalla de los Arapiles marcará un antes y un después en la Guerra de la Independencia española.

Pero, como afirmé anteriormente, hay combates y enfrentamientos que apenas han sido recogidos en los libros de historia pero que tuvieron una importancia capital en el devenir de la guerra pues condicionaron la moral de las tropas -tanto en perdedores como en vencedores- y sirvieron de aprendizaje y “entrenamiento táctico” a los mariscales de los ejércitos cuando llegaron las grandes batallas.

En el Valle del Guareña -entre las poblaciones de Cañizal, Castrillo de la Guareña, El Olmo y Vallesa- tuvieron lugar unos combates que bien pudieron condicionar e influir en el resultado de la Batalla de los Arapiles, como antes afirmé.

Esta histórica contienda que los ingleses conocen como  Batalla de Salamanca, ocurrida el 22 de Julio de 1812, estuvo a punto de ver adelantada su fecha y darse en la llanada que se encuentra entre las poblaciones zamoranas de Cañizal y Vallesa tal y como se deduce al leer la correspondencia que Arthur Wellesley, Duque de Wellington, jefe del ejército aliado y más tarde vencedor de Napoleón en Waterloo, envió a su Estado Mayor.

Aunque no hubo batalla sí hubo varios combates que se iniciaron en Castrejón (Valladolid)  el día 18 de Julio y continuaron entre Castrillo y Cañizal el 19 con pérdidas importantes en hombres. Combates que los portugueses, aliados con ingleses, alemanes y españoles en aquellas jornadas, conocen como los “Combates do Caniçal” y que otras fuentes de la época nombran como Batalla de Castrillo. Sabemos gracias a las fuentes portuguesas que en el “1º Combate do Caniçal” participaron, además de otros cuerpos del ejército como más adelante veremos, los regimientos de infantería portuguesa números 3, 11, 15 y 23 y en el “2º Combate do Caniçal” los regimientos números 1, 3 y 7. Incluso hubo un portugués que tendría un papel destacado en la contienda, el Mayor Francisco de Paula de Aceredo Figueira de Carvalho que tuvo una mención honrosa por parte de Wellington ante el ministerio inglés.

El día 21 de Julio, víspera de los Arapiles, desde Cabrerizos (Salamanca), Wellington envió un despacho al Secretario de Estado, duque de Bathurst, en el que entre otras cosas le dice:

….el Guareña que desemboca en el Duero, está formado por cuatro riachuelos que se unen a una legua de distancia por debajo de Cañizal, y el enemigo se hizo fuerte en la parte alta de la margen derecha del dicho río y yo coloqué la 4ª y la 5ª y algunas divisiones ligeras en las partes altas opuestas y me dirigí con el resto del ejército a cruzar el alto Guareña en Vallesa por si el enemigo intentaba aparecer y sorprendernos por la derecha.

  Sin embargo, poco después de su llegada, el enemigo cruzó el Guareña en Castrillo, por debajo de la unión de los riachelos y mostró su intención de presionarnos por la parte izquierda y entrar en el valle de Cañizal…..”.

Como demuestra la misiva de Wellington además de la infantería portuguesa los aliados defendieron sus posiciones en el valle con las divisiones ligeras 4ª y 5ª comandadas por los generales Lowry Cole y James Leight, y de una manera destacada con la caballería del Mayor Alten, formada por la 3ª de Dragones. Pero también con los regimientos 27 y 40 del Brigadier General Harvey y las brigadas portuguesas 11 y 23 del coronel Stubbs.

Sobre los españoles que combatieron en las filas aliadas y que fueron unos 3000, apenas nos hablan las fuentes británicas o portuguesas más preocupadas por ensalzar a sus propios ejércitos que por admitir méritos en los ajenos. No obstante, investigaciones recientes confirman el heroico comportamiento de aquellos españoles que lucharon tanto en la guerrilla como en las tropas regulares por la independencia de su patria. Entre estas habría que destacar la brigada de los Lanceros de Castilla en la que luchó el brigadier Julián Sánchez “El Charro”.

Sobre estos combates  Wellington, dirá en la misma misiva  que “en la rendición del enemigo muchos fueron los muertos y heridos y la brigada del Mayor Alten persiguió a los fugitivos e hizo 240 muertos…”

De los famosos Despachos del Duque de Wellington se deduce que Cañizal se convirtió en aquellas jornadas en el Centro de Operaciones de los aliados (fuentes británicas hablan de “affair of Canizal” y de “Combat of Canizal”) y que la batalla final se esperaba para el día 20 en la llanada que hay entre Cañizal y Vallesa, como ya se dijo.

Además de los Despachos de Wellington hay una abundante bibliografía sobre los combates llevados a cabo en los días previos a los Arapiles. Recientemente se ha publicado el Peninsular Diary of Lieutenant William Bates Ingilby, RA. Manuscrito original del Diario del Teniente William Bates Ingilby  sobre sus servicios en la Guerra de la Independencia Española. En Julio de 1812 el teniente William se hallaba tomando parte de las escaramuzas y combates que se desarrollaron en las cercanías de Cañizal. En lo que se refiere a los acontecimientos del día 18 de Julio escribe:

18th July: “The French manoeuvred to gain some advantages and fell upon one of  our divisions , the  Fourth , but were repulsed though not without loss. In  the latter paart of the afternoon the army marched Villaescusa, but continuing our movements in the night came again to Cannical”.

18 de Julio: “Los franceses maniobraron para ganar ventaja y cayeron sobre una de nuestras divisiones (la cuarta) pero fueron rechazados aunque no sin sufrir pérdidas. Al final de la tarde, el ejército marchó a Villaescusa, pero continuando, durante la noche, nuestros movimientos, volviendo otra vez a Cañizal”.

Los aliados tuvieron 95 muertos y 54 prisioneros y los franceses perdieron unos 300 hombres y 94 fueron hechos prisioneros.

Pero fue el apresamiento del general de dragones francés CARRIE el hecho más significativo de aquella batalla. El apresamiento de un alto mando era todo un motivo de orgullo para la unidad que lo apresaba y elevaba la moral de las tropas. Los hechos se iniciaron cuando el mariscal Marmont ordenó al general Bertrand Clauzel apoderarse de dos planicies situadas en la rivera izquierda del río Guareña. El ataque que en un principio fue exitoso para los intereses franceses pronto fue repelido por la infantería y la caballería aliada. Comandando un escuadrón de dragones francés se hallaba Jean Auguste Carrie de Boissy que fue hecho prisionero por un húsar alemán.

El importante prisionero había nacido en Entraygues (Aveyron) en julio de 1764. Barón del Imperio, tomó parte en las guerras de España y Portugal desde 1808 hasta 1812. Nombrado gobernador de Palencia por el rey José Bonaparte fue hecho prisionero en los combates de La Guareña cuando contaba 48 años de edad. Tras el cautiverio y curadas sus cinco heridas (dos en la cabeza, una en la mano derecha, otra en el brazo izquierdo y otra en la espalda entre los hombros) regresó a Francia en junio de 1814 donde un año después, el 14 de mayo de 1815, sería elegido miembro de la Cámara de Representantes por el distrito del Espalion.  Napoleón, agradecido por los servicios prestado por este soldado le dio el mando del departamento de Aveyron, cargo que ocupó hasta la segunda Restauración. Murió en St- Martin-de-Buvel (Ain) el 31 de Octubre de 1838 a los 74 años de edad.

El mérito de hacer prisionero a Carrie se debió a un húsar alemán.

¿Alemanes con Wellington? Se preguntarán los más profanos en asuntos de historia. Pues sí. Hubo alemanes, polacos, austriacos… tanto en el ejército aliado como en el ejército francés.

Entre los alemanes se hallaba la célebre King´s German Legion. Legión Alemana del Rey formada por exiliados alemanes de la ciudad de Hannover. Uno de ellos, Becker, tuvo el honor de apresar al general Carrie. Otros cayeron heridos como los capitanes de caballería Wilhelm Aly, Georg Freiherr von Krauchenberg, Moritz von Muller y el teniente Hieronimus von der Wisch.  Todos ellos del Primer Regimiento de Húsares.

Tras los enfrentamientos del 18 y 19 de Julio de aquel año, ambos ejércitos marcharon en paralelo siguiendo los márgenes del río Guareña -el francés por su margen derecha y el aliado por su margen izquierda- río arriba hasta el desenlace de los Arapiles.

Este acontecimiento militar es conocido en la historia como “La Marcha Paralela” y fue uno de los espectáculos más impresionantes de la Guerra de la Independencia o Guerra Peninsular (Peninsular War) como la conocen los británicos.

Auguste Marmont -duque de La Ragusa-, mariscal al mando del ejército francés, dejaría escrito años después en sus Memorias que la marcha de los dos ejércitos en paralelo por el alto Guareña fue uno de los espectáculos más impresionantes que presenció en su vida guerrera. Y no era para menos si pensamos que se trataba de dos ejércitos de cincuenta mil hombres cada uno. Cien mil hombres uniformados con su maquinaria de guerra avanzando río arriba a una distancia “de medio tiro de cañón” y que podían entrar en combate en cualquier momento. Espectáculo sin parangón, sin duda. Frente a frente los dos ejércitos más poderosos del mundo en aquellos años.

También don Benito Pérez Galdós en sus Episodios Nacionales escribe sobre La Marcha Paralela señalando por boca de su protagonista que “aconteció que ambos ejércitos marcharon todo un día paralelamente…viéndonos muy bien a distancia de medio tiro de cañón y sin gastar un cartucho. Esto pasó muy lejos de Salamanca…”

El Coronel Frederick Ponsonby, bajo las órdenes del Mayor Le Marchant con la compañía 12ª de dragones a su cargo, en carta enviada a su madre le dice:

 “..and the two armies moved parallel to one another to the Height above Canizal, Vich the british occuped…” (..y los dos ejércitos se movieron en paralelo a la altura de Cañizal que estaba ocupado por el ejército británico…). 

 El impacto que aquellos acontecimientos causaron en los habitantes de los pueblos de la comarca que riega el río Guareña fue enorme como lo prueban algunas narraciones que han quedado en la memoria colectiva de sus gentes sobre “la francesada”.

La Asociación Cultural Pro-Cañizal en un intento de recuperar la memoria histórica en la comarca zamorana de La Guareña y de potenciar su conocimiento entre las nuevas generaciones, prepara y lleva a cabo desde el año 2006  la Recreación Histórica de “La Marcha Paralela” acontecimiento al que se van sumando paulatinamente los distintos municipios que componen dicha comarca  y que no busca otro propósito que el de  conocer la historia y sus avatares para, desde este conocimiento, contribuir a lograr un mayor entendimiento entre los distintos pueblos y culturas.

BIBLIOGRAFÍA:

  • Wellington, Arthur Wellesley Duke of. The Dispatches of Field Marshall, The Duke of Wellington During His Various Campaigns in India, Denmark, Portugal Spain, the Low Countries and France. Compiled by Colonel Gurwood. London: John Murray, 1837. 13 volumes.
  • Warre, William.: Letters from the Peninsula. 1808-1812. London 1909 pp. 284-292.
  • Graceffo, Jeffrey.: Making of Marshall: Bertrand Clauzel takes command of the army of Portugal, 1812. A Thesis submitted to the Department of History in partial fulfillment on the requirements for the degree of Master of Science. The Florida State University. 2005.
  • Bates Ingilby, William. : The Diary of Lieutenant William Bates Ingilby, RA in the Peninsular War. Edited by general Sir James Marshall-Cornwall and Major-General G. De E. Collin
  • Pérez Galdós, Benito:: Episodios Nacionales. Nivola Libros y Ediciones, 2008.
  • Martín Mas, M.: Los Arapiles 1812. La campaña de Salamanca. Almena Ediciones, 2005.
  • Marmont, Auguste Frederic Louis Viesse, duc de Raguse. Mémoires du duc de Raguse de 1792 a 1832. Paris: Perrotin, 1857.

(Luis Torrecilla Hernández. Vicepresidente de la Asociación Cultural Pro-Cañizal y Coordinador de la Recreación Histórica “La Marcha Paralela”).   

Artículo publicado en la Revista Multitemática ALKAID, Nº 8 Segundo Trimestre 2010 .

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