Descripción de la Marcha Paralela

La ofensiva de Marmont hacia el sur inició un período de complejas maniobras durante el cual el mariscal francés intentó envolver el flanco izquierdo de Wellington. Sin embargo, cada movimiento francés hacia el sudeste era contestado por un movimiento similar de Wellington. El 19 de julio, de hecho, ambos ejércitos permanecieron sin moverse, uno enfrente del otro, separados solamente por el río Guareña, justo al norte de las localidades de El Olmo y Vallesa. Mientras Marmont hacía un reconocimiento de la posición de Wellington, ambos ejércitos aprovechaban la oportunidad para descansar. Los hombres estaban sufriendo una penosa marcha bajo el inclemente sol de julio y cualquier parada era bienvenida.

A eso de las cuatro de la tarde las columnas de Marmont siguieron avanzando hacia el sudeste por la orilla derecha del Guareña. Wellington las siguió por la orilla izquierda.

Ambos ejércitos continuaron su marcha por las orillas opuestas del Guareña durante el día siguiente, hasta que el ejército de Wellington llegó al Poreda, un afluente del Guareña.

Sus hombres continuaron marchando hacia el sudeste por la orilla izquierda del Poreda, mientras que el ejército de Marmont seguía por la orilla derecha del Guareña. Esto dejó una zona triangular entre los dos ríos en la que no se aventuró ninguno de los dos ejércitos salvo algunas unidades de caballería.
Esta fue la famosa marcha paralela del 20 de julio, con el ejército de Wellington en tres columnas paralelas, el de Marmont en dos, los ejércitos vigilándose mutuamente y esperando algún tipo de desorden en el otro bando.

Los dos ejércitos se acercaron incluso más cuando Marmont ordenó a sus fuerzas que cruzaran hacia la orilla izquierda del Guareña para marchar hacia el suroeste en dirección a Cantalpino.

Esta marcha fue uno de los hechos más memorables de la Guerra de la Independencia. El mismo Marmont dijo que nunca había visto un espectáculo tan magnífico como la marcha paralela de dos ejércitos de unos 50.000 hombres tan cerca uno del otro.

Hacia el mediodía los dos ejércitos se aproximaron a Cantalpino y hubieran chocado a no ser que uno de ellos cambiara de dirección. Los cañones franceses abrieron fuego pero Wellington rehusó la batalla y se dirigió hacia el sudoeste, lejos del pueblo.

Este texto está tomado de la web sobre la batalla de los Arapiles, que puedes visitar si haces clic aquí.

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